| Foto: RPP Noticias |
Los sacerdotes Miguel Cabrejos y Gastón Garatea, designados por el Ejecutivo y el gobierno regional de Cajamarca, respectivamente, para que se instale la mesa de escucha que facilite el diálogo en torno al conflicto social por el proyecto minero Conga, que la semana pasada dejó cinco muertos, iniciaron su labor en medio de un ambiente de tensión.
Los religiosos llegaron hasta de la Iglesia Presbiteriana para iniciar las conversaciones, pero tuvieron problemas para ingresar a la sede situada en la cuadra 2 del jirón del Batán, por la gran cantidad de manifestantes antimineros apostados en la puerta del local que empezaron a lanzar arengas como “Conga no va” y “Ollanta asesino”.
El presidente regional Gregorio Santos llegó primero al lugar a bordo de una camioneta para recibir a los prelados de la Iglesia, que son figuras que gozan de prestigio y han tenido experiencias de mediación en conflictos sociales.
“Nuestro papel es el de facilitar que las partes se vuelvan a sentar a la mesa y que cada quien exponga sus posiciones y lentamente se vaya aflojando el nudo”, dijo este lunes Cabrejos, arzobispo de Trujillo y expresidente de la Conferencia Episcopal peruana.
“Se requiere moderación y que ninguna de las partes vaya a seguir tratando las cosas con violencia”, dijo por su parte el padre Garatea.
Antes de instalar la ‘mesa de escucha’, Cabrejos y Garatea, que esta mañana arribaron a Cajamarca, tomaron desayuno desayunando en una hacienda yvisitaron a los heridos de los enfrenamientos antimineros.
Fuente: Diario Peru 21





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