| Foto: Andina/Norman Córdova |
El Ministerio de Energía y Minas (MEM) señaló hoy que no intervendrá en los contratos privados que la empresa Duke Energy firmó con sus proveedores de transporte y molécula de gas para su central eléctrica de Las Flores (Chilca), ya que es un asunto netamente bilateral.
“Como Estado se respeta la no intervención de los contratos privados. El Estado no incentiva que tal o cual empresa firme el contrato, sino es un acuerdo voluntario de las partes. Si Duke Energy no tiene un contrato de provisión de gas natural a largo plazo, podemos promover que esto se concrete pero el contrato en sí es un acuerdo entre empresas”, declaró el viceministro de Energía, Edwin Quintanilla.
La empresa indicó en la víspera que podría invertir 150 millones de dólares para convertir su planta de Las Flores de ciclo simple en ciclo combinado, pero se ve impedida de hacerlo por no contar con un contrato de provisión de gas natural a largo plazo.
Al respecto, Quintanilla dijo que, de acuerdo al artículo 38 de la Ley de Concesiones Eléctricas vigente, ninguno de los requisitos allí establecidos para las autorizaciones de generación de energía condiciona a la empresa a tener un contrato permanente de suministro al ser este una iniciativa propiamente privada.
"La empresa es quien debe garantizar y formular sus contratos en acuerdo con las partes para contar con ese suministro. Estos no son requisitos para el otorgamiento de las autorizaciones. Incluso cada empresa puede cambiar de proveedor o usar otro tipo de combustible. Se trata de contratos periódicamente renovados o renegociados dependiendo del contexto”, declaró a la agencia Andina.
En la documentación presentada por Duke Energy al MEM para recibir la autorización en el 2009, la empresa tenía firmado un contrato de transporte de gas con el consorcio TGP desde el 2007, como parte de su plan de suministro de gas natural para su central en Chilca.
Ahora la empresa tiene un contrato de transporte hasta el 2020 para la central eléctrica de Las Flores a partir de un arreglo privado de responsabilidad propia, mientras que su proveedor actual de molécula de gas es Cálidda luego finalizar por libre elección su contrato con Pluspetrol.
Con respecto a la central de Aguaytía (Pucallpa), la empresa dijo en la víspera que no puede realizar la inversión de los otros 150 millones de dólares porque el monto que paga al Estado por regalías e Impuesto a la Renta es casi el 80 por ciento de sus ventas.
El viceministro indicó que en 1994 se otorgó el contrato libre a la empresa que entonces ganó la subasta internacional de la planta de acuerdo a ciertas condiciones como el pago de regalías de acuerdo al precio del petróleo, una práctica internacional común en el sector.
“El Estado es respetuoso de las reglas con las cuales contrata, pero siempre hay apertura. En el caso de Aguaytía, ya hubo una renegociación del contrato en el 2001 con una reducción de regalías en 23 por ciento. Si ahora se plantea una nueva renegociación, se debe hacer en las instancias pertinentes. El Estado, luego de un análisis acucioso por parte de Perúpetro, decidirá su conveniencia o no”, aseguró.
Por otro lado, el MEM reportó que el sistema de transporte de gas de Camisea ampliará su capacidad en un 25 por ciento para el primer trimestre del 2015 con la instalación de nuevas compresoras en el kilómetro 110 del gaseoducto que actualmente ha sido reanudado por el consorcio TGP.
Fuente: Agencia Andina






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